Hoy me siento emperador
por la fuerza con que vivo.
Esque tengo una esperanza
más grande que mis anhelos,
y sé que de mi destino,
yo soy el único dueño.
He aprendido a disfrutar
de la lucha por mis sueños,
y que puedo ser feliz,
si valoro lo que tengo.
Poema de Antonio Mateo Allende